"Centrándonos en la etapa infantil, podemos distinguir distintas
etapas en el desarrollo emocional y afectivo del niño. El recién nacido se rige
por parámetros emocionales muy primarios: llora o ríe. Su mundo se basa en
necesidades, afectos y acciones muy básicas. Hacia los 18 meses de vida
comienza la aparición de una afectividad inteligente. Prácticamente al mismo
tiempo, el niño comienza a tener una gran necesidad de seguridad, que por regla
general lo encuentra en la madre. Hacia los 2 años el niño es consciente de la
mirada de las otras personas, por lo que precisa de su aprobación como forma de
refuerzo y afianzamiento de su personalidad.
Es a partir de los 4 años, coincidiendo con los inicios de la
escolarización, cuando entra en juego otro aspecto fundamental: el desarrollo
de un lenguaje más rico y fluido, con un léxico emocional mucho más complejo,
que le permitirá comprender la realidad, comunicar experiencias y expresar
sentimientos mucho más elaborados."
Dicho de otro modo, en la infancia el niño siempre va a tomar el afecto por
instinto, lo que suele hacer únicamente es reír o llorar dependiendo de sus necesidades,
principalmente porque se encuentra en una etapa en la cual depende mucho de una
persona que lo guíe, más que todo se inclina hacia el lado materno, es decir
siempre va a sentir la necesidad de tener a su madre cerca. A partir del
nacimiento, el primer desarrollo emocional que toma el niño es llorar y así va
desarrollando las emociones hasta que llega a desarrollar aspectos los cuales
lo ayudaran en su vida cotidiana a lo largo de su vida. Poco a poco el niño va
desarrollando sus emociones y sentimientos, al igual que otras habilidades
necesarias para la comunicación de los mismos.
La influencia y el comportamiento del adulto es sumamente importante
durante el desarrollo socio-emotivo de los niños. Gracias a este comportamiento
el niños se definirá como individuo dependiendo de los tipos de estimulación
que reciban y el nivel de protección que se les otorgue.
Existen padres que no tienen conocimiento de lo que se le debe exigir al niño, apoyan y fomentan conductas infantiles. Los limitan en sus actividades porque prefieren hacerlos ellos mismos, se anticipan a cualquier necesidad y demanda de sus hijos antes de que el mismo lo pida, en lugar de apoyarlos y guiarlos para que aprendan por si mismo, los vigilan y les solucionan todos sus problemas por más pequeño que sea.
Tener influencia en el
desarrollo no solo es importante para el niño, sino que para el adulto en
cuestión es igual de importante. Muchos padres se ven afectados por sus horas
laborales, ya que en algunos casos no pasan suficiente tiempo con sus hijos.
Esto perjudica a ambos, ya que el adulto se puede sentir triste y hasta
culpable de haber perdido cosas importantes en el desarrollo de sus
hijos. A continuación podemos ver el testimonio de una madre la cual se
vio afectada por su trabajo y se perdió de momentos en las vidas de sus
hijo.
´´Madre de dos niños
hermosos, mi alegría más grande fue cuando fui notificada que mi embarazo era
de gemelos, mi mayor deseo era estar con ellos en cada una de sus etapas, me
imaginaba acompañándolos y guiándolos mientras crecían. Una vez que nacieron
ambos crecían muy rápido y al mismo tiempo obviamente. Yo trabajaba muy fuerte
para que ellos tuvieran lo mejor siempre, nunca note en que momento fueron
creciendo, todas sus etapas pasaron muy rápido y no pude estar en ninguna.
Cuatro años más adelante pude notar que ya estaban en una etapa en la cual yo
tenía que aceptar que habían
crecido, ya tenía que llevarlos al colegio, dejarlos interactuar con la
sociedad que los rodeaba y dejarlos crecer aún mas poco a poco"
Referencias Bibliográficas
- http://www.viu.es/desarrollo-cognitivo-emocional-y-social-en-la-etapa-infantil-la-necesidad-de-psicoterapia/
- http://www.conmishijos.com/educacion/valores/consecuencias-de-sobreproteger-a-los-ninos/
- file:///Users/anaterife/Downloads/DESENVOLVEMENTO%20EMOCIONAL%200-6%20ANOS.pdf


No hay comentarios.:
Publicar un comentario